Van transcurriendo los días e indefectiblemente las circunstancias, los hechos van impactando frontalmente contra mí, como si de una nave espacial se tratara, con la que van chocando asteroides, unos flotantes y otros cuya trayectoria es en dirección opuesta a la de la nave.
Reconozco que me desanimo mucho con esos asteroides, nunca mejor dicho, trozos de piedra sin más, personas cercanas a mí o no, que airean sin complejos su falta de valores, de moral, de vergüenza; que muestran su total indiferencia ante los asuntos que pueden beneficiar a otros, que
No hay comentarios:
Publicar un comentario